Vestida de Entrecasa

Qué suerte que empezó el Invierno. Si alguien quiere regalarme unas pantuflitas de polar o peluche, bienvenido sea.

2004-11-25

Anoche, sueño recurrente y hoy, 24 años

Anoche soñé otra vez con la casa del mar, pero esta vez no aparecían ni el hombre ni la cuna vacía. Sabía que estaban, no sé cómo lo sabía, pero no soñé con sus presencias. Tampoco recuerdo si la pecera de mi vientre seguía en su lugar.

Lo que sí sonaba fuerte era el mar.

De alguna manera... de cualquier manera, volví a soñar con hijos no nacidos. Y con ése hombre. Por alguna razón que desconozco, y que no quiero indagar. Prefiero vivir en ingenuidad, ensoñación e idilio constantes, aún después de despertar. Me hace más feliz.

Me acurruco bajo la luna de mi cumpleaños, cuando amanezca será un día lleno de aire, me rodearé de la gente que más quiero.

Y voy a ir a mirar los patos del lago del parque, también.

Salud